En Córdoba, el PRI no logró reunir ni a 100 militantes o simpatizantes para la toma de protesta de su nuevo comité municipal, que encabezará Martín Merino, con Minerva Soto en la Secretaría General, confirmando así que dicho partido solo sigue siendo un membrete político para fines personales.
Es más, previo al acto protocolario de toma de protesta, la conferencia de prensa del decaído dirigente estatal, Adolfo Ramírez Arana, se observó más concurrida.
A la toma de protesta, el PRI de Córdoba también “se nutrió” del regidor del PAN, José Javier Medina Rahme, y del exdirigente municipal de ese partido, Adrián Antonio Pérez Croda, desconociéndose si estos también ya serán parte del tricolor cordobés.
También estuvo la regidora Claudia de la Huerta, quien públicamente ha sido señalada de traicionar a dicho partido, que la postuló al cargo edilicio.
Del “viejo priismo” resurgió Hugo Hernández Muñoz, llegó Octavio Lara Báez y se sumó al comité el siempre fiel tricolor Estuardo Cabañas, quien sigue esperando que se le haga justicia a la verdadera militancia priísta.
Así, el PRI en Córdoba sigue siendo un engaño.








